Gracias a sus propiedades aislantes y a su resistencia, el uso industrial del formaldehído, un componente que puede resultar tóxico, se ha generalizado en productos tan diversos como materiales de construcción, pinturas, prendas textiles, madera conglomerada o servilletas de celulosa. En general, el interior de las viviendas no concentra niveles preocupantes de este compuesto.
Los departamentos de la Generalitat y las empresas públicas adscritas valorarán el impacto ambiental de todas sus contrataciones, con el objetivo de que el 50 por ciento de las mismas incorporen criterios medioambientales a partir de 2010, informó hoy la Conselleria de Medio Ambiente.
La ministra de Vivienda Beatriz Corredor mantuvo ayer un encuentro con más de una treintena de primeros ejecutivos de empresas del sector de la construcción organizado por Fundación Entorno-BCSD España en el que los asistentes coincidieron en la idea de apostar por la rehabilitación de los edificios, la sostenibilidad y las medidas de eficiencia y ahorro energético como las “claves” para impulsar la recuperación económica del sector.